Au revoir, mon amour!

El día de hoy tenemos una terrible noticia para todos aquellos a los que les gusta sumergirse en las refrescantes y saladas aguas marinas o para todos aquellos que deleitan su espíritu al relajarse en una tarde cálida de charlas con amigos acerca de los problemas mundiales en una terraza y en compañía de una cerveza. Para todos vosotros a los que os gustan las caminatas junto a la playa y para todos aquellos que disfrutáis echarle un ojo a los chulazos por toda Barcelona (aparentemente se ha vuelto una moda el enseñar cuerpo cada vez que surge la oportunidad si está pasando sus vacaciones en la ciudad condal). Para todos vosotros: ¡el verano se ha acabado!

Así es, habéis leído bien. Según el Instituto Nacional de Geografía, el verano se acabó  el pasado 23 de septiembre. Así que, poned todos vuestros pantalones cortos y camisetas desmangadas en lo más profundo de vuestro ropero “¡porque no os harán falta!”

Au revoir, mon amour

Quizás, decir cosas de este estilo sería apresurarse un poco. Después de todo ¿no es España, al igual que otros países sud europeos, conocida por ser un país cálido? ¿Alguien recuerda haber visto alguna vez a alguien bañándose en la playa en pleno enero en la playa de la Barceloneta? ¡Pero claro que lo recordáis!

De hecho si le echamos un vistazo a distintas guías y sitios webs sobre Barcelona veremos que las temperaturas medias para los meses de septiembre y octubre son de 22C y 18C, respectivamente. Tampoco es que sean muy bajas. Es más, son temperaturas bastante agradables si queréis ir a jugar voleibol a la playa o si queréis sentaros en una terraza. Si sois muy frioleros, no necesitáis más que un jersey ligero en caso de que refresque para disfrutar de una buena charla bajo las tenues luces del atardecer.

Au revoir, mon amour

Si no sabéis a dónde ir, siempre podéis intentar ir a la playa de La Marbella, donde turistas bronceados que no tienen la dicha que tenemos nosotros aquí en España vienen a la caza de un poco de calor y luz solar, y donde guapos chicos locales se reúnen para jugar un partido de voleibol playero. Incluso podríais tener la fortuna (o, en algunos casos, la desgracia) de ver gente practicando nudismo al final de esta playa.

Otro de los puntos positivos de la playa de La Marbella, además del hecho de que es la mejor playa gay friendly de Barcelona, es que, dado que queda un poco retirada de la famosa playa de La Barceloneta (a donde olas de turistas van cada día), la atmosfera es menos tumultuosa y tanto la arena como el agua del mar están más limpias.

Si, por otra parte, no os apetece tanto alejaros de las áreas tumultuosas, podríais ir a la playa de San Sebastián, que también es una playa gay friendly; por no decir que el Hotel Vela (para aquellos a los que les guste mimarse de vez en cuando) está muy cerca de esta playa.

Au revoir, mon amour

Esperamos que disfrutéis de los últimos días del cálido verano, así como de los cálidos/frescos días de principios de otoño. Después de todo, cualquier excusa es buena para relajarse una tarde, aunque tengamos que decirle “au revoir” a nuestro querido verano,  “au revoir mon amour, et à la prochaine”.